Paula Pachón 3629
UNIVERSIDAD DE LOS LLANOS
Reseña Analítica
Profesora: Martha Janneth Ibáñez Pacheco
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UNILLANOS
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PEDAGOGÍA
INFANTIL (LITERATURA INFANTIL)
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Fecha
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15/06/2014
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Elaborada por
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Paula Andrea
Pachón Cuellar 191103629
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Referencia
bibliográfica: La pobre viejecita Rafael Pombo
Autor: Rafael
Pombo
Nombre del
Cuento: La pobre viejecita
Editorial, año, ciudad: Ediciones Colihue, 2003, Bogotá
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Palabras Clave: Viejecita, pobreza, vivir, riquezas, muerte.
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Descripción: La pobre viejecita era una mujer llena de fortunas, riquezas,
abundancia en todo sentido, pero sola y para ella nada era suficiente todo lo
parecía poco aunque le sobrara nada lo valoraba y nada le gustaba y el día de
su muerte nada con ella se llevo, sus empleados quedaron para aprovechar de
la riqueza y morir del mismo mal.
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Análisis Crítico: “El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido” (Jorge
Bucay) quise con esta frase porque muchas veces no se valora ni lo que se
tiene, ni el tiempo, ni las personas del rededor y mucho menos la vida y
debemos aprender a disfrutar y valorar cada segundo que pasa, gozar de todas
lo que tenemos bien sea material o no al fin y al cabo el día de la muerte
todo se queda así como paso con la pobre viejecita.
En la cotidianidad vemos muchas personas que se quejan todo el tiempo,
por tener mucho y querer mas o por tener poco y no saber cómo conseguir más,
y a partir de esto se deja de vivir, se deja la tranquilidad y la gente sigue
ahí como si fuera un virus el de la pobre viejecita sin nadita que comer,
esperando que la vida brinde más de lo que ya nos dio y sin darse cuenta que
poco o mucho es de valorar y proteger y agradecer, porque un día se puede
tener algo y al otro no tener nada.
“Una persona humilde se destaca por su capacidad de apreciar el valor
de las personas y de las cosas” y si todos los días cada persona le diera
importancia a lo importante, ponernos a pensar un instante que pasaría si
todo se nos fuera o se nos fuera alguien del lado y nunca prestamos esa
importancia que se merecían o nunca brindáramos el amor suficiente, o
nuestros bienes los despreciáramos como si a la vuelta de la esquina
tuviéramos mas, de seguro que si cada persona piensa en eso cambiara la
manera en la que vivimos cada dia y aprenderíamos a valorar todo y a todos.
No más pobres viejecitas aprendamos a ser unas personas ricas en
valores, virtudes, en abundancia de humildad y respeto con nosotros y con los
demás.
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